Y cerca de Nantes tampoco. No quedan las playas de la Bretaña en el océano Atlantico
Nadie tiene cabañas de pesca, montadas en pilones para evitar la marea alta
No hay amigos con casitas al frente del mar
Es mas, no hay amigos. Y mucho menos colombianos (aqui no esta ni Juliana, Ni Diana Romero, ni la otra Diana, ni Lili, ni Ismael, ni Carlos). Tampoco hay franceses (ni Victor con su su papà que es nuestro anfitrion, ni Michaël con Nelson, su hijito).
En Nantes no hay agua ni grullas haciendo solitario al final de una tarde
Tampoco hay jardines
NI flores
NI mas colombianos (Carolina, Carlos). Las colombianas nunca se meten con franceses (Adrian, el novio de Caro)
Son poco cariñosos y homofobicos (Paola, Santiago y Michaël)
NO hay bares ni sitios divertidos
No hay ciudad de hierro detras de la catedral
Ni el rio Loira, con gruas divertidas que sirven de sitio de exposiciones de arte
Ni barcos piratas, ni barrios rojos
Tampoco hay cafes, con arboles metalicos
No hay antiguos angares de construccion naval que se transforman en museo
No hay Elefantes que hacen ruidos extraños que te hacen dar susto
No es como si Nantes hubiera sido la ciudad de Julio Verne. Asi que no esperen encontrar Elefantes que duermen, esperando mas soñadores para dar otra vuelta al dia en 80 Mundos.

Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire