Yo se bien que puede parecer extraño comenzar un recorrido de Paris por un restaurante japonés.
Pero las cosas son asi.
Fue este dia por la mañana que me decidi a recomenzar el blog. Quiza mucha de la culpa la tiene este sentimiento de cuenta regresiva. Paris me pertenece, la integré, la adopté. Ella tambien. Ya nos conocemos bien las mañas y los caprichos. Creo que nos la llevamos bien.
Pero algun dia me iré. Viva o muerta, joven o achacosa. Solo tengo la certidumbre de que algun dia se me acaba el juego. Como la vida.
Fondue japonaise: una estufa de gas, una olla con dos compartimientos: sazon natural y sazon picante.
Hay un buffet a la derecha, se pueden servir lo que quieran
El acuario que no puede faltar
François con el resultado final
Antoinette y François
