El dia estuvo demasiado soleado y el insomnio se fue incubando en un dia lleno de angustias e incertidumbres. Esto fue la semana pasada. Todos tranquilos, ya estoy mejor.
La espera es espera y desespera. Y se puede estar en Paris pero sigue siendo igual de desagradable. Espero respuestas, espero el nuevo contrato, espero a alguien. Alguien con A mayuscula.
Tenia que ir a trabajar en todo caso, asi con angustia y todo. La luna me saludo entre la grua y el techo de la parte de atras de este teatro, como para ponerme cita mas tarde.
Y es que la angustia me puso el horario loco y llegué con una hora de adelanto a la estacion de tren. Me quedo tiempo de ir a comprar un café en vaso desechable y sentarme en este parque a esperar. Es mi parque favorito. Ni siquiera sé como se llama pero queda al frente de la Bibliothèque Richelieu, que es una de las mas viejas y mas importantes. Hace parte de la BNF (Bibliothèque Nationale de France).
Sentada en el banquillo de la espera, miro al castaño que me cobija con sus hojas salpicadas de luz en una mañana demasiado soleada para mi estado de animo. Me recuerda un sitio hermoso cerca de Deportes en la UTP... me recuerda Cortazar, y a ese alguien que espero.
Cielo en charco sin bajarme de mi bicicleta
Y ya fui a trabajar a Versalles y estoy de vuelta en Paris. No quiero ir a casa.
Para eso estan los parceros. Cedric me invito a comer a su casa (bueno, yo me invité sola). Cedric es mi compañero de trabajo; tenemos el mismo cargo (medecin assistant). Mas que un compañero, es un angel guardian y un muy buen amigo. Lo adoro.
Como adoro a su novia, Emmanuelle. No solo es bella sino divertidisima. Otra parcera. Estas fotos de ellos son viejas, pero para efectos del relato, aqui las incrusto.
Saliendo de la casa de Cédric, todavia habia algo de luz y la Torre Eiffel con su mejor traje.
Y nada que quiero llegar a mi casa. Tomé el camino mas largo y mas torcido. Hasta que cai en una calle diminuta con esta entrada con un arbol en medio de una calle, en medio de un patio, en medio de edificios monotonos. Al fondo habia una casa que parecia hecha con azucar cristal. Acercandome un poco me di cuenta que es el Musée de La Vie Romantique. No pude dejar de hacer la comparacion con Magritte... qué cosa.
La luna de nuevo, como me lo habia dicho. Nos volvimos a encontrar en una cita solitaria, en un Paris desierto lleno de bellos durmientes y algunos insomnes.
Facil facil, pasé 3 horas montada en mi bicicleta hoy. Merece una foto con un pedacito de calle empedrada.
Canal Saint Martin, ya llegando a mi casa... me bajé de la bici y me puse a caminar. Aun no tengo sueñoPero tarde o temprano se llega. Esta es una esquina cerca de mi casa. Vivo en el edificio blanco de 6 pisos que se ve al nivel del segundo farol del anden de la derecha. Me tomaré una leche caliente con azucar a ver si por fin me da algo de sueño.

