samedi 25 septembre 2010

En pocos dias, ocupaciones diversas

Estabamos desparchadas y no queriamos salir de la casa. Yo me acordé que al lado hay una tiendita de un pakistani que vende jueguitos baratos y me encontré este parqués. Es un poco raro. Casi no entendimos por donde se empezaba y los seguros habia que adivinarlos. Diana termino por ponerse unas fichas de uñas... Que desparche
En esta tarde organizamos una tomada de cerveza improvisada gracias a la proximidad geografica (y el desparche) de todos.Tan bueno que es cuando los vecinos son los amigos, cuando los amigos son vecinos y cuando se vive bajo el mismo techo con una amiga. Como en las fotos sociales de los periodicos, aqui les describo a los de la foto: (de izquierda a derecha) Jerôme el ex-florista, Diana la etnomusicologa "collocataire", François el tecnico de la Olympus y compañero de Jerôme, Fred el enfermero mas divertido de Paris.Pero no todo es desparche. Hay que ir a trabajar. Me toco salir a una reunion de urgencia con mi jefe Mario Speranza. Aqui ven la entrada de "La Maison de Solenn" que es el hospital para adolescentes mas famoso de Francia. Tambien queda uno de los laboratorios en donde trabajo con Mario: la Unidad 669 del INSERM (Institut National de la Santé et de La Recherche Medicale)
Detras de los arbolitos se medio percibe el corredor de las oficinas del laboratorio
Mario estaba embalado cual marrano enjabonado y me dio pena decirle que volteara a mirar la camara para la foto. Hoy solo teniamos una hora para trabajar y teniamos que hacer unos analisis estadisticos (bueno, él, yo solo fui testigo porque de eso no entiendo nada. A duras penas le puedo sacar el promedio a una docena de huevos y eso que contando con un abaco)
Desde la oficina de Mario se ve una parte del viejo Hospital Cochin, que queda cerquitica de los Jardines de Luxemburgo. El contraste es increible: este edificio tan moderno, incrustado en medio de uno de los hospitales mas viejos de Paris.
La entrada al laboratorio. Este era el corredor que les mostraba hace rato desde la fachada del edificio.
Despues del laboratorio y como para variar, me fui en bicicleta. Tenia la cabeza grande como una sandia y estaba cansada. No queria llegar rapido a la casa y me di una vueltica por una ferreteria porque necesitaba unas cosillas. Y en el camino me encontré con la Catedral de Notre Dame, que me dio una espalda muy soleada.
Mario me habia pedido el favor que fuera a cuidar sus niños un rato. Para ir a su casa es mas practico ir en metro y me toco dejar la burrita amarrada por ahi. Pero la buena sorpresa de la montada en metro fue este afiche que anuncia una comedia gringa. El titulo resume muy bien mi estado afectivo actual.
El dia termina con la cuidada de los niños de Mario y Nadia: Elena y Mateo. Par de diablitos adorables que se portaron muy bien. Elena solo lloro 30 segundos, Mateo solo me pego una vez en una ceja (pero pasito) y no quebramos sino una varita magica. Que pena, el desorden que armamos! Pusimos la casa patas arriba pero nos divertimos mucho. Y cuando llego el papa, todos tuvimos derecho a un helado!