Es horrible. Sobre todo que el dia esta calorosito y pensar que me estoy perdiendo uno de los ultimos fines de semana del verano por estar encerrada en el hospital. Nadie me obligo a estudiar esta carrera. "Asi que chupe por boba", me dije en la mañana cuando venia en el tren
El ascensor es todo temblorosito. Hice como 4 intentos de fotos pero nada, esta es la menos peor. En mis manos, el libro azul del psiquiatra de turno. Ahi tenemos todos los telefonos utiles, los formularios para las hospitalisaciones y las autorisaciones de las familias. Todo.
Cuando me dan papaya y se calman las urgencias, me vengo para la oficina de Mario, mi jefe italiano. (Ni crean, es bajito, callao y no es ningun "Adonis". Me estafaron!).
El sol me volea la mano de forma indirecta. Pero asi con sol y cielo azul, sigue siendo la vista desde el hospital, hasta con la chimenea de incineracion.Toca atravezar el parqueadero para ir a comer al edificio de los "internos". La luna estaba toda coqueta y jugaba a mostrarme su nariz. No pude comer mucho. apenas me habia sentado a comer, me llamaron de urgencias. Me toco completar mas tarde con un pan con mantequilla y un te en leche.
Todo el mundo duerme. Asi que yo tambien puedo ir a dormir. Este es el pasillo del servicio de psiquiatria de urgencias. Me toco esperar hasta esta hora para tomarle la foto porque por cuestiones éticas, no se le pueden tomar fotos a los pacientes; y se entiende de sobra.
Pero en algun momento el turno se acaba y yo salgo con mi bici a mirar a Paris. En una calle diminuta y sin salida me encontré este edificio que hacia alusion a Molière... serà que aqui vivio? En todo caso esta calle esta cerquita del teatro de la Comédie Française. Podria haber algun lazo entre los dos sitios
Este pasaje es traicionero. Resulta que asi, desde la puerta situada en el andén, parece como un patio interno de un edificio. Y no. Es un pasaje, con unas escaleras, que dan directo hacia... otra calle! Surprise! Paris no deja de sorprenderme. Frecuentemente me encuentro con cositas asi. Ciudad infinita.
Por fin una terracita agradable y sin mucho carro para irme a tomar un tintico. En primer plano, mi inseparable complice de juego: mi bici.
OUIIIIIIII. Paris, balones de futbol, cuervos pintados a lo Hitchcock. Y sobre todo un OUI.Eh Oui. Hoy 15 de septiembre estoy cumpliendo 7 años de haber comenzado esta aventura. 7 años, dos diplomas, mil sueños y un millon de paisajes urbanos. Creo que no me puedo quejar.


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