Tengo problemas con mi camara. Creo que tiene la pila cansada y me toma fotos veladas. Qué tal? no sabia que eso podia ser posible tambien con las digitales.
Entonces tocara hacerles una foto con palabras.
Sali del examen escrito y aun me falta el final oral. Y la lucha ahora sera administrativa: inscripciones pa'l proximo año, sacar licencia de remplazo para hacer turnos en clinicas, hacer validar el nuevo titulo... la lista es larga.
Pero les prometi foto de palabras y no lista de quejas y reclamos.
Paris esta en sus mejores dias. Tenemos el clima del paraiso, ese que podemos conocer en Pereira o Apia o Filandia.
Estos son los pocos dias en el año en los que el viento no te clava sus miles de agujas implacables en las zonas de piel expuestas, en que la humedad no le hace visita a los huesos y que se puede caminar mostrando las rodillas y los dedos de los pies.
Cada vez que salimos del invierno y al fin puedo verme pedazos de piel iluminados por otra cosa que el bombillo amarillento del baño, me veo como cucaracha de panaderia, como decia mi abuela. Puedo gastar la mitad de mi salario en cremas pero siempre es lo mismo: me veo el cuerpo como si me hubiera revolcado en un bulto de harina: palido, seco, sin brillo. Como una lampara vieja que se recupera de años de exilio en una buhardilla.
Viva el hemisferio norte!
Extraño la caricia dulce de la Pachamama del tropico. Aqui la Madre Tierra agoniza desde hace años y cogio costumbres de madrasta perversa y fria; da una caricia cansada y con piel de estropajo, porque no le queda mas remedio, porque sus hijos viven aun en casa, pero ella esta que saca la mano. Su fiesta de la madre en Primavera la hace menos terrible, pero que se le puede pedir a una madre agonica?
En este hemisferio los hijos de la tierra estamos casi huerfanos.
Espero salir a pasear con la camara ya compuestica y mostrarles la ciudad aunque ella tenga ojeras.

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