Paris es plataforma de juego internacional. La estacion de tren del Norte me lleva hoy hacia Bruselas
Bruselas me recibe con mi amiga Jimena, su complice de vida Youen, y un concierto de musica de Europa del Este
Al dia siguiente, es la Real Academia Flamenca de Belgica de la Ciencia y las Artes (y pensar que yo vengo de Dosquebradas...)
Stanimira, Tristan de pelo corto, Hakwan
Explicito el café. Sera que cerveza bebo?
Bruselas despertandose al dia
Fachada de ladrillos y ventanotas, como es frecuente en el norte de Europa. Me encanta
Bruselas invadida por el dibujo y el arte callejero. Son unos pioneros. Por algo es la tierra de Tin Tin
Mas ladrillo, y un rayo de sol de invierno mas bien timido.
Callecita empedrada
Plaza con almacenes caros. Aqui cerquita quedan como oficinas de gobierno, el palacio Real, y pues, la Academia de la Ciencia
Antes de volver a la conferencia, otra vueltica corta por los alrededores
Parece que Bruselas produce sentimientos extremos: hay gente a la que no le gusta esta ciudad!
Sera que a mi me encanta porque me recuerda Paris?
Catedrales, obvio.
Y pedazos de iglesias que parecen congelados desde hace varios siglos. Espero un poco a ver si sale un caballero con armadura y en caballo.
El palacio al fondo, los cables electricos del tranvia.
mezcla divertida de ladrillo y fachada en madera
Leones Reales
Y pues nos vamos acercando de nuevo a la Academia de la Ciencia y las Artes
Si miro a la derecha, al frente de los Leones Reales, se ven pedazos de ciudad mucho mas modernos
Regreso a este sitio majestuoso
Es que hasta la escalera y la lampara como que inspiran a hacer cosas grandes, bonitas, buenas, utiles.
Con este frio, la unica que se da un borondo por el parque soy yo
Me imagino que en verano, esto se pone lleno de gente
Basta de turismo y vayamos a ver los conferencistas. Sobre todo este, que como que es personaje publico en Bruselas:
Axel Cleeremans.
Y en un parpadeo me devuelvo para Paris. Tan contaminada con la estética de Bruselas y su centro viejo, que no puedo resistir las ganas de tomarle foto a la fachada este del museo del Louvre
y a este sol que me hace tanta falta desde hace varias semanas.
Es increible. Estas fotos son el diciembre y hoy las saco a la luz publica porque en ellas hay sol. El verano sera oficial pero ni el sol ni el calorcito se muestran.
No es de extranarse que entre los viajes, los trenes, el frio y las conferencias de neurociencias, me termine el cerebro asi.